lunes, 4 de julio de 2016

de tinta

Rosalind Fox Solomon


así, amigo, te digo
que descubriremos un mar de tinta
que tiñe ciertas cicatrices
con más esmero que otras.
mientras escribes, dormito tecnologías del placer,
argumentos del rezo,
escalas de desesperación en los ahogados,
y he despertado negrísima
siendo morada y enclave del desengaño cutáneo
de mi generación.