sábado, 16 de mayo de 2015

patetismo

- Sabía que había engendrado un ser mortal. 
Anaxágoras al conocer la noticia de la muerte de su hijo.


La mañana nublada.
La niña
con la cara abotargada
y húmeda.

Esta mañana,
temprano:
niñas lánguidas.

Porque hoy tampoco
son achaque
del mundo.

En otros lugares,
también,
hubo un rato en que fue
por la mañana.