miércoles, 2 de diciembre de 2015

ruido

nedda asfari


las responsabilidades de los lunes las he creado
con las manos sudorosas.

respeto el rumor que se cuela por las ventanas
las tardes claras de un marzo acribillado por la ausencia.
cómo se mide el pecado de los meses,

de la niña decidiendo que la primavera
pasa mejor con las retinas empañadas
y los párpados iluminados desde dentro.

no es problema del olivo
que mis labios no soporten el viento
cuando vuelvo de la casa del amado sin nombre.

si rezo, me escuchan las galaxias que se forman en los vientres
y que encuentro en las esquinas de una ley cariñosa y maternal
que voy pariendo a cada paso.

si rezo es porque llaman a la  puerta las pirámides
cuando entiendo los dobleces de una cama
que voy sangrando a cada rato.

de ésta oración sólo me queda
maldecir la anatomía.

martes, 13 de octubre de 2015

lunes, 15 de junio de 2015

sábado, 16 de mayo de 2015

patetismo

- Sabía que había engendrado un ser mortal. 
Anaxágoras al conocer la noticia de la muerte de su hijo.


La mañana nublada.
La niña
con la cara abotargada
y húmeda.

Esta mañana,
temprano:
niñas lánguidas.

Porque hoy tampoco
son achaque
del mundo.

En otros lugares,
también,
hubo un rato en que fue
por la mañana.

miércoles, 8 de abril de 2015

la luz nace de los tubos

hope gangloff


(Imaginé mi muerte
bajo la luz de los fluorescentes.
Imaginé mi muerte.
Y estaba de la mano de alguien.
La confianza en esa caricia me ha puesto la zancadilla.
La caricia de la confianza hoy me sigue susurrando escalofríos terribles.
Ahora, las lámparas saben.)

I
La certeza de tus dedos es la calma de los muertos.
La madre del sudor de la voluntad.

Escuchad.
Escuchad la voluntad apresada por la primavera.
Escuchad la bandada de promesas.
La promesa es un pájaro con un graznido ridículo.

Escuchadme.
Creed.
Porque la fluorescencia es el oráculo del siglo XXI.

II
Si la naturaleza súbita se acerca, viene
a apalear una palidez
tan endeble.

La soberbia pretensión de deshuesarla
me ha inflamado el vértigo
y la sonrisa.

martes, 24 de marzo de 2015

eau

dominik tarabanski

Las lenguas no se conocen hablando.
Intra-cráneo, este verso
lo recita una voz neonata
que reverbera en los recodos
donde el agua ya nos cubre
las rodillas.

La pesadumbre que me ocupa
a la vuelta del teatro
me hace pensar que no nací liebre
después de todo,
la onda que llega ya describe
la línea de mi cadera.

Quién sabe la ola
alcanzando  las costas de los labios.
La cadera de la liebre es un insulto
si volvemos del teatro.

lunes, 9 de marzo de 2015

trece:cerocero



Cada vez que, tras
publicar con espanto
la cantidad de niños que hay muriéndose de hambre,
le da un ridículo sorbo al vermut entre
un aluvión de miradas condescendientes;
yo voy a casa, cojo una agujita
y me la clavo
bajo las uñas.

Está empezando a resultar un problema a la hora
de amasar estupideces.

sábado, 24 de enero de 2015



Pienso que lo que supo Lorca,
no volverá a saberlo nadie
y me aflijo.
Abro el grifo del agua caliente y
me desvisto despacio.
La bañera se llena, y yo
valoro huir
a otro país.
Me hundo en el agua y empiezo a pensar
cómo debe ser eso que cuentan;
el que, al perder un miembro,
aún se es capaz de percibir
su movimiento.
Como un recuerdo fantasma.
Intento imaginarlo:
bien, ahora,
me falta el brazo derecho.
Entre mi costado
y el acrílico de la bañera,
agua.
Me esfuerzo por mover
la extremidad ausente y,
ahí, donde debería encontrarse,
siento con nitidez
cómo se desplaza.
Hasta creo advertir
un suave roce.
Llaman al timbre.
Saco la cabeza y,
despacio, me levanto.
Ya de pie,
me siento desagradecida
e insensible
ante el mundo
y ante esta condensación
que hace lagrimear
a los azulejos.
Mientras me seco planeo
el resto del día:
tocar, palpar, delinear
con el tacto
cuanto esté a mi alcance
hasta anular la culpabilidad.
Vuelven a llamar.
Pienso que debería ponerme algo encima
por si decidiera abrir.
En el camino,  recorro con el índice
cada centímetro del gotelé
de la pared del pasillo.
que esta recriminación aún durará
unos días más.
Entonces, puede que vuelva a Lorca
o a la aflicción.


Fotografía: Andrea Torres

miércoles, 14 de enero de 2015

Estaciones dos


La locura a la que usurpé mis avales me ha dejado
obnubiladas las llagas, que pantanos;
son de acero en este grito.
Y un calvario, que sin monte,
me retiene,
convulsiono,
se resiste:
fui verano.

De los viejos, las serpientes que les cubren desde el cuello
o desde el hambre se reservan:
son dos lóbulos
reptantes, en su sino
hacia el fondo
o
el futuro:
a la tierra.

Plastic Jesus (Lazar Stojanović, 1971)


Para leer Estaciones uno, aquí.

jueves, 8 de enero de 2015

je suis charlie

7 de enero de 2015. Doce muertos en un atentado a la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo, en París.




hoy las lágrimas no caen
desde los ojos.
hoy el diluvio
anida
en las gargantas
del planeta.

hoy es más que tú. hoy
la violencia nos vuelve
uno.

hoy la muerte,
hoy:
hoy el pueblo es muerte,
hoy la ciudad es muerte,
hoy no se conciben
jerarquías;
hoy sólo los vivos
hoy los muertos.

hoy los fantasmas
suenan más alto
que los disparos
de ayer.

hay un momento,
cuando la inocencia se hace polvo
en que de pronto la vida
es más vida.

hoy no hay nada.
¿imaginaste alguna vez
una nada tan intensa?

hoy,
el día que se ha perdido
a sí mismo.

hoy
el diá que se ha ganado
el mañana.
pues
mañana,
el tiroteo será
intracraneal.




A veces, escribo.
Y, desde ayer, me ha resultado imposible esquivar la necesidad de plasmar la náusea que se estaba instalando en mi garganta y que, aún ahora, me produce ganas de devolver y mantiene mi cuerpo en un estado de turbación basal.
Y escribí. Y comprobé que, esta vez (como podría haber sido de otra manera), sólo he sido capaz de transmitir esta opresión con palabras sencillas. No tiene mayor importancia, es sólo un dato puntual. Sin embargo, hoy, más consciente y con más intención que nunca, proclamo mi elección.
Hoy, yo, elijo estas palabras sencillas, como elijo cualquier palabra en cualquier momento. Pero hoy las elijo cada segundo. Y mil veces en cada segundo. Éstas son mis armas, desde mi voluntad. Hoy palabras. Hoy armas. Hoy voluntad.
Hoy libertad.
Hoy la libertad más que nunca.