lunes, 7 de julio de 2014

individuo mínimo

es curioso cómo la tristeza
se alinea con el desorden.

qué es pobreza, qué son vientres
hinchados por el hambre
relegados a la platea
de un risible melodrama global

si no atinan ni a rozar
el más hondo de mis sótanos
donde hasta la intimidad quiere
volverse analfabeta.

es curiosa esta piel
deshumanizada ante el desorden.

en la esquina del baño,
el jadeo milimétrico
de un diafragma fatigado
ha hecho más por enseñarnos

que todos los besos del mundo.
y del suelo a la pared
noventa grados endebles
hacen el amor o la guerra

alineando la piel, deshumanizando la tristeza: alargando el tiempo
del desorden.


Werner Bokelberg